Principio 90:30: Trabajar Alineado para Mejorar Resultados - Fabián Herrera
circulos ultradianos

Principio 90:30: Trabajar Alineado para Mejorar Resultados

Hay un concepto que cambió por completo la forma en la que organizo mi trabajo y el de mis clientes: el principio 90:30, un método simple, práctico y profundamente efectivo que se apoya en los ciclos ultradianos, esos ritmos biológicos que marcan nuestros momentos de máxima energía y concentración a lo largo del día.

Cuando integrás este principio a tu rutina, dejás de pelear contra tu propia mente y empezás a trabajar con tu energía real. El resultado es una productividad más natural, más enfocada y, sobre todo, sostenible.

¿Qué es el principio 90:30 y por qué se basa en los ciclos ultradianos?

Aclaración importante sobre ritmos biológicos

Es común que algunas personas confundan los ciclos ultradianos con los ciclos circadianos, pero no son lo mismo. Los ciclos circadianos regulan procesos de 24 horas como el sueño y las hormonas, mientras que los ciclos ultradianos son los que realmente marcan nuestros picos de enfoque y rendimiento cada 90–120 minutos. Por eso el principio 90:30 se basa específicamente en los ciclos ultradianos, que determinan cuándo tenemos mayor capacidad de concentración y cuándo necesitamos descansar.

Los ciclos ultradianos son ritmos internos que duran entre 90 y 120 minutos. Durante ese período, tu cerebro atraviesa un pico de alto rendimiento, seguido de una fase de descenso energético que necesita recuperación.

El método 90:30 toma esta base fisiológica y la transforma en un sistema de productividad natural:
90 minutos de concentración profunda + 20-30 minutos de descanso de verdad.

No es autodisciplina extrema. Ni es multitarea. Tampoco es sobreexigencia.
Es biología aplicada al trabajo real.

Por qué este principio funciona de manera tan efectiva

Cuando trabajás alineado con tus ciclos internos, pasan tres cosas:

1. Tu enfoque se vuelve más profundo y estable

La mente se sostiene mejor en períodos largos de atención continua, no en microtareas fragmentadas.

2. Reducís la fatiga mental

El descanso no interrumpe tu productividad, la sostiene.

3. Se multiplica tu rendimiento cognitivo

Las ideas aparecen más rápido, las decisiones se vuelven más claras y tu velocidad mental aumenta sin esfuerzo extra.

Este método es ideal para tareas estratégicas, análisis, escritura, creatividad, ventas, planificación o procesos que requieren claridad absoluta.

Cómo aplicar el principio 90:30 de forma práctica y sin complicarte

Acá va una implementación sencilla, realista y lista para integrar hoy mismo:

1. Elegí una tarea clave para cada ciclo

Tu pico de energía no es para “cosas pendientes”, es para tareas estratégicas.

2. Entrá en modo enfoque por 90 minutos

Sin interrupciones, sin multitarea, sin notificaciones.

El foco se entrena, pero también se protege.

3. Recuperá 20-30 minutos con descanso real

Nada de redes, correos ni tareas ligeras.
Tu cerebro necesita bajar revoluciones para cargar la batería mental.

4. Realizá 2 o 3 ciclos al día

Es el punto ideal para conseguir avance real sin agotamiento.

5. Ubicá los ciclos en tus horas naturales de mayor energía

Mañana, tarde o noche: no importa.
Importa la coherencia con tu biorritmo.

La combinación más potente: 90:30 + Inteligencia Artificial

Cuando unís trabajo profundo con herramientas de IA, tu rendimiento explota de forma positiva:

  • La IA genera borradores, vos afinás el mensaje en tus 90 min.
  • La IA ordena datos, vos decidís con claridad.
  • La IA automatiza repeticiones, vos te enfocás en tareas estratégicas.

Este mix convierte cada ciclo 90:30 en un bloque de alto impacto.

Resultados que mis clientes suelen notar en pocos días

  • Mejora inmediata del enfoque.
  • Menos fatiga mental.
  • Mayor claridad al tomar decisiones.
  • Sensación real de avance diario.
  • Reducción del estrés por sobrecarga.
  • Un ritmo de trabajo más humano y sostenible.

Esto no es trabajar más: es trabajar mejor.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos ciclos 90:30 es recomendable hacer?
Entre 2 y 3 por día es suficiente para mantener un rendimiento alto sin agotamiento.

¿Es mejor que la técnica Pomodoro?
Para tareas profundas, sí. El principio 90:30 respeta la biología, no un tiempo artificial.

¿Qué pasa si no descanso?
El rendimiento cae y el cerebro entra en fatiga ultradiana, un estado de saturación que afecta la claridad mental.

¿Sirve para emprendedores o pymes con agendas ajustadas?
Sí. El método se adapta a rutinas reales y mejora la eficiencia sin exigir más horas.

Reflexión final

Cuando empezás a trabajar en sincronía con tus ritmos internos, todo cambia: el foco, el ánimo, la claridad y la productividad. No es una moda, es una forma inteligente de respetar tu energía mientras avanzás más rápido hacia tus objetivos.

El principio 90:30 es una de las formas más inteligentes y naturales de trabajar sin sentirte ahogado. Cuando aceptás que tu energía tiene ritmos propios y te alineás con ellos, la productividad deja de ser un peso y se convierte en un sistema que te impulsa.

Es simple, práctico y funciona para cualquier persona que quiera trabajar con más claridad y menos desgaste.

Gracias por leerme.

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